Marruecos se compromete con la protección del patrimonio cultural amenazado en las zonas de conflicto

El país africano participó, de manera telemática, en la segunda conferencia de países donantes de la Fundación Alef, dentro del marco de la Alianza Internacional para la Protección del Patrimonio en Zonas de Conflicto (ALIPH), el encuentro se desarrolló presencialmente en la capital francesa para el resto de los invitados. A este encuentro, también, acudieron Emmanuel Macron, presidente de Francia, y Margaritis Schinas, vicepresidente de la Comisión Europea, junto a representantes de Estados, de Organizaciones Internacionales como la UNESCO, y de donantes privados. 

ALIPH se creó, en marzo de 2017, en la ciudad de Ginebra, y por petición de la República Francesa y del Estado de Emiratos Árabes Unidos como respuesta a la “destrucción masiva del patrimonio cultural en los últimos años en los países del Sahel y Medio Oriente”. “El patrimonio no es un conjunto de piedras. Nos permite entender quiénes somos. No es casualidad que los terroristas intenten erradicar toda identidad cultural o religiosa. Al borrar el pasado, intentan borrar lo que somos”, indicó el presidente francés en la apertura de la conferencia.

El fondo de la Alianza internacional para la protección del patrimonio en zonas de conflicto tiene como objetivo financiar acciones preventivas o de urgencia para luchar contra el tráfico ilícito de bienes culturales. Actualmente, desde 2018, se han desarrollado un total de 150 proyectos para ayudar a 30 Estados inmersos en conflictos bélicos como Afganistán, Irak, Mali y Yemen. “La reconstrucción y la rehabilitación tienen un fuerte poder de cicatrización para los pueblos afectados. Tiene el potencial de estimular las economías locales creando nuevas posibilidades de empleo, particularmente para los jóvenes”, indicó el vicepresidente de la Comisión Europea.

Mohamed Mahdi Bensaid, ministro de Juventud, Cultura y Comunicación, quien actuó como representante del país en las actividades de la conferencia en el marco de la Alianza Internacional para la Protección del Patrimonio en Zonas de Conflicto, afirmó “la firme determinación del Reino de participar en la lucha contra el terrorismo y sus efectos negativos, especialmente en el ámbito cultural, y de poner su experiencia a disposición de los países afectados por actos terroristas y agresivos para proteger y rehabilitar el patrimonio”, de acuerdo con la información aportada por el comunicado del Ministerio de Juventud, Cultura y Comunicación. 

La presencia del ministro recordó la implicación y determinación del Reino de Marruecos, sobre todo, la del rey Mohamed VI, en el apoyo en relación con las distintas iniciativas de la Fundación Alef, las cuales tienen como objetivo principal proteger el patrimonio cultural en zonas de conflicto armado y de hacer frente a los actos de destrucción del patrimonio de la humanidad. 

El rey de Marruecos, Mohamed VI
PHOTO/ARCHIVO – El rey de Marruecos, Mohamed VI

Asimismo, Mohamed Mahdi Bensaid, señaló que “Marruecos optó por la opción de la cooperación multilateral, y seguirá invirtiendo en la lucha por la preservación del patrimonio mundial en todas sus dimensiones técnicas, políticas y jurídicas”. Para el ministro, “la cultura no significa sólo la expresión de la creatividad, sino que refleja la civilización, y es importante en la vida cotidiana, injertando el ser humano y vinculando al hombre con su historia común”. 

La celebración de la conferencia obtuvo una movilización de 90 millones de dólares, casi 81 millones de euros, para la protección del patrimonio en las zonas de conflicto, tal y como indicó el Ministerio francés de Exteriores en un comunicado. De hecho, lo recaudado permitirá “ampliar su acción en los próximos cinco años”, completó el comunicado del Ministerio francés.

La cultura es lo más característico de una nación, por ello, el país norteafricano ha tomado la iniciativa de invertir con el objetivo de proteger el patrimonio cultural de los distintos Estados, reflejo de la civilización y fundamental, para el desarrollo de la vida cotidiana, así como la vinculación que se establece entre los ciudadanos con su historia común.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *